Antonio de la Peña

Todo un personaje palentino, pequeño, expectante, ingenioso, con recursos y con un arte increíble. Sus raíces son puras de la tierruca, de madre de Becerril. Antonio pasó su infancia en Palencia, hijo de “tendero”, un fantástico padre (D. Matías), vivió y tuvieron la tienda en la calle Obispo Fonseca de Palencia, hermano de una familia numerosa, posiblemente de seis hermanos.

En su traslado familiar a Bilbao, Antonio “que ya apuntaba maneras” en Palencia, se dedicó a la pintura el resto de su vida, siempre con su Ría, era el camino que más le tiraba, la pintura, esta le ilusionaba, le llenó de por vida. Su trayectoria le llevó a residir en Mallorca y Bilbao, desde ahí catapultó con sus cuadros a distintas galerías nacionales  y exposiciones por varios países, siempre trasladando su estilo impresionista con su tema favorito LA RÍA, donde los barcos, redes, cabos, puertos, gruas, son los protagonistas de sus obras.